El agua es el componente más importante del cuerpo humano: representa aproximadamente el 60% del peso de una persona adulta. Te aconsejamos que mantengas tu cuerpo correctamente hidratado.
Existen publicaciones sobre la influencia positiva de la hidratación en:
Tu piel:
Las reservas de agua en dermis y epidermis constituyen un 20% del agua total del cuerpo. Este contenido hídrico se pierde fácilmente con las agresiones externas (calor, frío, infecciones, sudoración, estrés, etc.) El agua circula continuamente desde los estratos profundos de la epidermis hasta la superficie, donde se evapora (perspiración sensible). Para evitar la pérdida excesiva de agua es necesario mantener un buen aporte hídrico diario. Una buena hidratación ayuda a preservar la elasticidad, la suavidad y el tono de la piel.
Tu temperatura corporal:
La temperatura corporal depende del equilibrio entre la producción de calor y la pérdida de éste. En condiciones normales, la temperatura corporal se encuentra entre 35,8 y 37,2º C, con variaciones durante el día.
La temperatura se regula a partir de un proceso complejo de diferentes mecanismos, uno de ellos esta relacionado con el centro termorregulador, el cual estimula la sed y la necesidad de disipar calor. Mantener una buena hidratación durante todo el día, sin esperar a tener sed te ayuda a mantener tu temperatura corporal.
Tus riñones:
Nuestro plasma sanguíneo (3 litros aproximadamente) se puede llegar a filtrar hasta 60 veces al día, lo cual supone un volumen de filtrado inicial (orina primaria) de 180 a 190 litros de agua diarios. Esta orina primaria es procesada por el riñón para mantener el equilibrio de agua y sales en el organismo y eliminar los productos de desechos del metabolismo, de manera que en condiciones normales, se eliminan del orden de 1,9 litros de orina.
Te aconsejamos que con la llegada del verano y las olas de calor procures llevar siempre encima alguna bebida ya sea agua, refrescos o zumos, de esta manera te será más fácil estar hidratada.



